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Alex Freyre, activista LGBT y candidato a legislador porteño por el Partido Socialista. Foto: AG Magazine Info.

Alex Freyre, activista LGBT y candidato a legislador porteño por el Partido Socialista. Foto: AG Magazine Info.

Durante los últimos años, el Partido Socialista estuvo presente en cada reivindicación del colectivo LGBT. Un ex diputado socialista, Eduardo Di Pollina, se animó a llevar el debate del matrimonio gay al Congreso, con un proyecto de ley elaborado junto a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans y, poco después, otra diputada socialista, Silvia Augsburger, presentó el proyecto de ley de identidad de género para que travestis y transexuales puedan tener un documento con sus nombres. Ambos proyectos tuvieron muchas firmas de diputados del kirchnerismo, la Coalición Cívica, el SI, la UCR y otros bloques; hubo iniciativas en el mismo sentido de Vilma Ibarra y María del Carmen Rico; pero el bloque socialista fue el único que los incorporó a su agenda y su virtual candidato presidencial, Hermes Binner, se comprometió públicamente con ambos proyectos. Ahora, el partido de la rosa decidió hacer una apuesta fuerte en la Ciudad de Buenos Aires, ofreciéndole a un reconocido activista gay el cuarto lugar en la lista de legisladores. Se trata de Alex Freyre, fundador de la Fundación Buenos Aires Sida y secretario de la Federación Argentina LGBT.

–¿Qué cambiaría en la Legislatura si hubiera un diputado abiertamente gay?

–El hecho de que yo sea gay debería ser un dato más, porque si tuviera que votar una ley no votaría diferente por ser gay; lo haría de acuerdo a mis ideas y principios. Llegar a la Legislatura solamente como gay sería pobre, pero más pobre es llegar mintiendo sobre mi identidad, sobre mi familia, sobre mi pareja u ocultando mis deseos y quién soy realmente. Si soy legislador, mi pareja va estar presente y tendremos la misma afectividad pública que un diputado heterosexual puede mostrar con su mujer. Así, la diversidad se vería reflejada en el recinto, en los pasillos, como algo que no se esconde. Eso ya es un cambio.

–¿La FALGBT va a apoyar tu candidatura?

–No. La Federación es una red de organizaciones de todo el país que luchan por los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans, y en su seno convive una diversidad de compañeros y compañeras de distintos partidos o de ninguno. Inclusive, hay grupos LGBT de distintos partidos que forman parte institucionalmente de la Federación. Lo discutimos y todos estuvieron de acuerdo con que yo aceptara la candidatura, ya que el PS nos hizo llegar esta propuesta institucionalmente, y también esperamos que otros partidos sigan el mismo camino, que no tengan miedo a incorporar nuestros reclamos y también a incorporar a las personas gays, lesbianas, bisexuales y trans en sus listas. Pero sería un error pensar que toda la Federación va a votar por la misma lista o apoyar a un determinado partido.

–¿Ser candidato del PS significa adoptar la posición política del partido en otros asuntos, por ejemplo, la oposición al gobierno nacional?

–Yo mantengo mi independencia como extrapartidario, construyendo sobre lo que estamos de acuerdo, que es una buena parte de la agenda. Y en aquellas cosas en las que yo esté en desacuerdo con el partido, podré expresarlas con libertad. Eso quedó claro. Por ejemplo, yo estoy a favor de las retenciones y el PS votó en contra en el Congreso.

–Hace unas semanas, se presentó ante la Justicia con su pareja para reclamar la autorización legal para contraer matrimonio civil. ¿Va a hablar del tema en la campaña?

–Claro. Nosotros y nosotras reclamamos los mismos derechos con los mismos nombres. Al discriminarnos, el Estado está violando nuestros derechos humanos.

–¿Esto contradice la política de derechos humanos del gobierno de Cristina?

–Yo creo que la política de derechos humanos está entre las mejores cosas de este gobierno. Pero esa política de derechos humanos es incompleta. El matrimonio gay es algo que nos deben y que habla de incoherencia y de una falta de madurez política y de sensatez para tomar a los derechos humanos en su conjunto e integralidad. El gobierno ha generado un contexto propicio para debatirlo, pero todavía no lo hace.

–¿Y a qué se debe?

–Mojigatería, miedo, gente que asesora mal a la Presidenta. Cristina podría dar esa discusión y me preocupa que no lo haga, que se discuta cuál sería el escenario propicio para hacerlo en vez de ir y hacerlo. Tienen la mayoría en ambas cámaras, falta acción para acompañar el discurso.

UNA VIDA DE ACTIVISMO.

La mojigatería ha sido uno de los adversarios contra los que Alex decidió apuntar sus acciones de activismo en los últimos años. Así fue como, en 1996, le pidió en cámara a Mirtha Legrand que tomara de su vaso para mostrarle a la audiencia que así no se contagiaba el sida y, en 2005, convenció al entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, de forrar el Obelisco con un enorme preservativo de color rosa para el 1 de diciembre, dando lugar a una foto que recorrió los diarios del mundo.

Alex recibió su diagnóstico de VIH positivo hace 18 años. En esa época, los tratamientos no ofrecían esperanzas. El médico le dijo que se iba a morir, pero él no le hizo caso. No se dejó vencer por el virus, y ahora sueña con ser el primer legislador abiertamente gay de la Argentina.

–No el primer legislador gay, sino el primero que está fuera del armario –aclara–. Así, les daremos un mensaje a los otros partidos, y también a tantos gays que son diputados, funcionarios o jueces y se sienten obligados a esconder su orientación sexual por miedo a la homofobia que hay en la política. Los partidos les hacen pagar el costo de quedarse en el armario para ser candidatos. Esta candidatura demuestra que se puede ser abiertamente gay y hacer política. El PS no sólo no teme llevar un candidato abiertamente gay, sino que además hace de esto una bandera.

Otro activista gay y dirigente de la Federación en la provincia de Santa Fe, Esteban Paulón, es secretario del bloque de diputados nacionales del PS. La FALGBT expresó su reconocimiento al partido en un comunicado y destacó que esta fuerza viene siendo una aliada importante en la lucha contra la discriminación, lo cual “se ha traducido en innumerables proyectos presentados, en su infaltable presencia en eventos importantes para nuestra comunidad, en avances concretos en la ciudad de Rosario, en la inclusión de nuestras reivindicaciones en sus plataformas y programas, y hoy se traduce también en la convocatoria a un compañero de la Federación a integrar sus listas en un lugar importante”.

La presidenta de la organización, María Rachid, convocó “a todos los sectores políticos a incluir nuestras reivindicaciones en sus propuestas para garantizar, no sólo a la población LGBT sino a toda la sociedad, el respecto por la diversidad y las diferencias”.

Artículo originalmente publicado en Diario Crítica de la Argentina

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