Gloria Gaynor, la reina de la música disco, cumple 60 años
Si alguna vez eligieran a una reina de las pistas de baile, la coronada sería sin duda Gloria Gaynor . Una de sus canciones, la pegadiza “Never can say goodbye” (Nunca puedes decir adiós) fue el primer número uno de la lista de éxitos Billboard.
Gaynor domina como ninguna los ritmos de discoteca pero además se ha convertido en abanderada de reivindicaciones sociales. Su tema más conocido, “I will survive” (Sobreviviré), se convirtió en un himno de la emancipación femenina para varias generaciones de mujeres. Y “I am what I am” (Soy lo que soy, que luego tradujera y popularizara en español Sandra Mihanovich) logró conquistar a los incipientes movimientos gays de todo el mundo y se convirtió en el himno indiscutido de la lucha homosexual. [ver video]
No todo han sido éxitos a lo largo de cuatro décadas de carrera musical. Pero ni siquiera los fracasos han acabado con la energía incombustible de Gloria Gaynor, que, a punto de cumplir los 60 años el próximo 7 de setiembre, se ha embarcado en una nueva gira mundial.
Lleva el espectáculo en la sangre, como buena hija de un comediante de vodevil. En su Newark natal, una localidad de Nueva Jersey cercana a Nueva York, Gaynor educó su voz con los discos de Dinah Washington, Sarah Vaughn y Nat King Cole. De mayor quería ser contable, pero acabó cantando en clubes, primero con la banda Soul Satisfiers y después sola.
Su primer single, “Honey Bee”, apareció en 1973, pero pasó desapercibido. Un año después llegaría el primer bombazo, con “Never can say Goodbye”, tema grabado originalmente por los Jackson Five y estrella de un álbum que haría historia. El primero de una larga lista, pues Gaynor publicó hasta 1986 un disco por año.
Si hubiera que elegir uno de ellos, ese sería “I will survive”, que en 1978 conquistó las listas de éxitos de Estados Unidos y el Reino Unido y alcanzó una ventas de 14 millones de copias. El canto a la superviviencia de una mujer que se atreve a separarse de su marido fue traducido y cantado en veinte idiomas y consiguió un Grammy. Conquistó las pistas de baile de todo el mundo y los karaokes de Japón.
Tras el triunfo llegó la caída, en este caso, literal. Gaynor resbaló mientras cantaba sobre un escenario y se vio obligada a permanecer durante meses en la cama para recuperarse de una lesión en la columna vertebral. En cuanto se recuperó, la cantante inició una gira por 75 países que la llevó a los clubes más exclusivos y también a abusar del alcohol y las drogas.
La época de esplendor de la música disco acabó y el número de conciertos se fue reduciendo para Gaynor, precisamente cuando sus adicciones se agravaban. Para superar la mala racha recurrió a la Iglesia Baptista de su niñez y recuperó unas creencias que la llevaron a dar una interpretación religiosa a su “I will survive”.
Quince años después, en 2001, Gaynor regresó con fuerza y un nuevo álbum titulado “I wish you love” (Te deseo amor). Dos de los temas volvieron a encaramarse a las listas de éxitos norteamericanas y Gaynor regresó a la cima, ganándose una estrella en el Paseo de la Fama de la música disco en 2005.
A Gloria Gaynor le importa poco envejecer, según confesaba reicentemente a dpa tras un concierto en la localidad alemana de Rheda-Wiedenbrück. “Me siento estupendamente, aún no me pesa la edad que tengo”.
Aún continúa emanando energía y no piensa en la jubilación. Ha reducido el número de conciertos, pero sólo porque la sexagenaria se plantea un nuevo desafío. Después de conseguir un título universitario, Gaynor quiere dedicarse a asesorar a padres adolescentes.
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La musica es muy linda,es cristiana, yo tambien lo soy felicidades.Todo lo mejor para ella y su familia
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