“La homosexualidad no es pecado”

16 de Noviembre de 2009 | Por Bruno Bimbi

Luís Corrêa Lima es cura, teólogo y doctor en Historia por la Universidad de Brasilia. Como profesor de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, coordina un proyecto de investigación sobre homosexualidad y religión.

–En una entrevista publicada por este diario, un representante de la Iglesia chilena dijo que “la homosexualidad no está en el plan de Dios” y que “es consecuencia del pecado original”. ¿Qué opina?

–Para conocer el plan de Dios precisamos oír el lenguaje de la creación. Según el Papa, la fe en el creador lleva al deber de escuchar ese lenguaje. En la naturaleza, la homosexualidad ya fue documentada en más de 450 especies animales, y en el ser humano, existe en todas las culturas conocidas. Buscar en el pecado original el origen de la homosexualidad es un error.

–¿La homosexualidad es pecado?

–La condición homosexual por sí nunca es pecado, porque no se trata de una elección libre de la persona. Con relación al comportamiento o las elecciones, ahí sí entra la libertad.

–¿Y qué comportamiento debe tener un cristiano homosexual?

–Todo ser humano es, antes de todo, llamado a amar y ser amado. El Concilio Vaticano II enseña que la conciencia es el sagrario donde Dios se manifiesta y nadie debe actuar contra su propia conciencia ni ser impedido de actuar de acuerdo con ella. Las personas adultas muchas veces deben tomar decisiones en situaciones complejas, donde las normas de la sociedad y las instituciones no prevén de manera adecuada todas las circunstancias. El cristiano adulto debe ser adulto también en su fe, colocándose delante de Dios y su conciencia.

–¿Por qué la jerarquía de la Iglesia condena la homosexualidad?

–La Iglesia tiene sus cimientos en la milenaria tradición judeocristiana, pero está desparramada por el mundo, viviendo en la cultura moderna. En el judaísmo antiguo, se creía que el hombre y la mujer habían sido creados el uno para el otro, para unirse y procrear, y el homoerotismo era considerado una abominación. Israel debía distinguirse de otras naciones de varias maneras, entre ellas, prohibiéndolo. El cristianismo heredó esa visión antropológica con su interdicción. La Doctrina de la Iglesia corresponde a una larga sedimentación, de muchos siglos. El consenso sobre la comprensión de la Biblia y de la llamada ley natural no es inmutable, pero no cambia rápidamente.

–Suele decirse que la Biblia condena la homosexualidad. ¿Es verdad?

–La Biblia expresa la fe del antiguo pueblo de Israel y de las primeras generaciones cristianas. En esa expresión, la palabra de Dios está presente. La revelación divina se encarna en el lenguaje y en las categorías humanas y tiene un enraizamiento sociocultural, pero no debe ser confundida con él. En la Biblia hay una cosmología en la que el mundo fue creado en seis días y la Tierra surgió antes del Sol y las estrellas. Hay una antropología en la que el hombre viene del barro y la mujer de la costilla del hombre. Y en esa antropología también se prohibía la unión entre dos hombres o dos mujeres. No se debe seguir todo al pie de la letra, como si hoy fuera necesario entenderlo así. En la Biblia no hay respuestas para todas nuestras preguntas.

–El Levítico dice: “No te echarás con varón como con mujer; es abominación”, pero también dice que es “abominación” comer animales de mar o de río sin aletas o escamas. ¿Por qué la Iglesia condena la homosexualidad pero no la ingesta de mariscos?

–Esa parte del Levítico trata del código de santidad, que reglamenta el culto de Israel y establece las diferencias que debe haber entre ese pueblo y los demás. Cuando el cristianismo se expandió entre los pueblos no judíos, ese código dejó de ser normativo. Sin embargo, como la prohibición del homoerotismo permaneció, esos versículos continúan siendo citados. Sin dudas, es una lectura retrospectiva y selectiva.

–¿Cómo interpreta usted la expresión “contra natura” presente en la Epístola de san Pablo y señalada como referencia a la homosexualidad?

–La carta de san Pablo a los romanos contiene una refutación del politeísmo. Los paganos no adoraban a un dios único y, como permitían el homoerotismo, que era abominable para los judíos, eso era visto como castigo divino por la práctica religiosa equivocada. En el contexto judeocristiano de la antigüedad, este argumento era comprensible, pero no debe ser usado hoy para individuos constitutivamente gays, para quienes la orientación sexual no tiene nada que ver con la creencia en uno o varios dioses.

–Algunos sostienen que la relación entre David y Jonatan, así como la de Rut y Noemí, eran homosexuales. Dice la Biblia que David y Jonatan “se besaron el uno al otro” y en un pasaje David le dice a Jonatan: “Tu amor fue para mí más maravilloso que el amor de las mujeres”. ¿Qué opina usted?

–Nosotros leemos esto hoy y podemos pensar en homosexualidad. Pero para los primeros lectores judíos de la antigüedad, observantes de la ley de Moisés, eso era inadmisible. De cualquier manera, un texto puede traspasar su época y contexto y ser leído en otro horizonte de interpretación, generando nuevos sentidos en nuevos lectores.

–¿Es posible ser homosexual y católico a la vez?

–Sí. La Iglesia nació rompiendo las fronteras del judaísmo en el primer siglo, incorporando multitudes de pueblos que no eran circuncidados. Hoy, puede también concebirse una identidad simultáneamente gay y cristiana, estimulándose a las comunidades locales a acoger las diversidades.

–En la página de la agencia católica ACI, las notas más destacadas son declaraciones contra el matrimonio gay. ¿Por qué tanta obsesión contra los homosexuales?

–Cierta vez el papa Benedicto XVI dijo que el cristianismo “no es un conjunto de prohibiciones sino una opción positiva”. Esa conciencia hoy desapareció casi completamente. Hay en el cristianismo una tradición de siglos de prohibición, miedo y culpa. Conviene retornar a nuestros orígenes. La palabra evangelio quiere decir “buena noticia” y, para los cristianos, es el amor de Dios y su salvación, revelados en Jesucristo. Hoy es necesario focalizar la dimensión positiva y alegre del mensaje cristiano.

–Según Boswell, la Iglesia no siempre condenó la homosexualidad y llegó a celebrar bodas homosexuales en el pasado. ¿Es verdad?

–La historia de la Iglesia es vastísima; abarca un tercio de la humanidad por veinte siglos. Boswell es bastante documentado y es probable que lo que dice haya ocurrido, pero esas prácticas no se volvieron hegemónicas. Sin embargo, pueden ayudar a pensar esta cuestión en el presente y en el futuro.

–¿Cree que llegará el día en que la Iglesia católica acepte casar homosexuales, como lo hacen algunas iglesias protestantes?

–El futuro es imprevisible, pero la Iglesia católica siempre está inserta en un contexto más amplio, que es la sociedad. Cuando la sociedad cambia, la Iglesia acaba cambiando. La modernidad viene desencadenando grandes cambios en la Iglesia en los últimos siglos, y ese proceso continúa.

–Supongamos, en un ejercicio de ficción, que ese cambio se produjera. Como cura, ¿le gustaría poder casar a una pareja gay?

–Si la Iglesia algún día lo acepta, yo no me voy a negar.

–Usted coordina un grupo de investigación sobre homosexualidad y religión en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. ¿Cómo surgió y qué trabajo realiza?

–Mi interés por el tema nació de mi trabajo como sacerdote, encontrando personas nacidas y criadas en la Iglesia que se descubrían gays y vivían conflictos. El foco del proyecto es la compleja relación entre religión y homosexualidad y sus repercusiones en el espacio público y en el ejercicio de la ciudadanía. Tenemos grupos de estudio, trabajos y tesis concluidas o en curso, publicaciones y actividades dentro de la agenda universitaria.

–¿Alguna vez se sintió presionado por la jerarquía de la Iglesia para no expresarse sobre estos asuntos?

–La Compañía de Jesús realiza un trabajo apostólico de frontera, en las encrucijadas ideológicas donde hay conflicto entre las aspiraciones humanas legítimas y el mensaje evangélico. Eso incluye tender puentes con los que están fuera de la iglesia y tienen dificultades con sus posiciones. Como jesuita, me siento muy comprometido con este trabajo. Pero como miembro de la Iglesia, no puedo ignorar mi pertenencia y ciertas tradiciones. Es un equilibrio delicado y trato de ser cuidadoso, para evitar problemas mayores.

Artículo publicado originalmente en Diario Crítica de la Argentina

948 lecturas 11 comentarios Imprimir Imprimir

11 comentarios »

  • pedro dice:

    yo creo que esta trantando de justificar sus propias desviaciones, no ha leido que es pecado toda inmoralidad sexual y orientaciones que van en contra de la naturaleza divina. Dios creo un hombre y una mujer para que formaran una familia. No sea tonto señor!

  • alex dice:

    el tonto eres tu pedro

    dios creo al hombe y la mujer para procrear

    en la biblia solo dice eso

    no dice q si para amarse

    ademas nuestro dios es inteligente el creo la diversidad sexual racial etc…dios es muy listo y creo la diversidad e hizo q todo fuera diverso y cambiante para q vivieramos felices viendo diferentes cosas

    te amo dios

    ya gracias por aserme tal y como soy

  • Pastora Ingrid Núñez dice:

    Sr Luis con el respeto que se merece quiero decir que su postura es anticristiana,y como teólogo deja a su religión bastante mal.
    La Biblia es clara y tajante con respecto a lo que es inmoral, y esto no tiene que ver con una cultura,con israel.
    La Biblia dice;abominación es que un hombre se acueste con un hombre como si este fuese mujer(levítico 18:22) El apostol Pablo llamó inmundicia a este hecho y declara además que esta gente es entregada a pasiones vergonzosas por DIOS,por que? romanos 1:18 al 21 tiene la respuesta. Aqui la repuesta es bastante clara, primero dice que DIOS se revela por la injusticia de los hombres que detienen la verdad, luego da por hecho que el hombre reconoce la malo, lo inmoral y que no hay axcusa y el versículo 21 dice que habiendo conocido a DIOS no le glorificaron sino que razonaron neciamente. El versículo 24 dice por lo cual también Dios les entregó a la inmundicia,a sus deseos pecaminosos de modo que deshonraron sus propios cuerpos.

  • Martín Caballero dice:

    Para ser cristofascistas, la verdad es que ponen mucho interés en una página de temática lésbica gaybi y transexual.

    Si las autoridades clericales les llegan a descubrir visitando AG Magazine…

    Vamos, vayan a opinar a AICA… ah, es que allá no tienen la opción de comentar.

  • walter l. dice:

    QUEDA CADA VEZ MÁS CLARO QUE LOS MÁS HOMOFÓBICOS SON HOMOSEXUALES REPRIMIDOS, ÉSTOS QUE OPINAN EL TAL PEDRO Y LA PASTORA (ME PARACE POR SUS COMENTARIOS QUE DEBE PASTOREAR OVEJAS) TIENE UNAS GANAS DE SER GAYS Y NO SE ANIMAN, POR ÉSO ESTÁN ACÁ.
    MUCHACHOS ANIMENSÉ, NO PASA NADA Y SE VAN A SACAR UN PESO DE ENCIMA, SEAN FELICES, PERO NO SEAN RETRÓGRADOS REPRIMIDOS BAJANDO LINEA. LO DE PEDRO ES MÁS GRACIOSO TODAVÍA, LO QUE DICE MUESTRA SU INCAPACIDAD DE VER MÁS ALLÁ, TÍPICO BOLUDO MANEJADO POR EL PRIMER TAPIR QUE SE LE CRUZÓ, LE HIZO DOS HIJOS, Y A JODERSE POR EL RESTO DE LA VIDA.

  • yoham dice:

    hola, pero quien somos nosotros para juzgarnos los unos a los otros, acaso los homosexuales no tenemos derecho de creer en Dios Jehova, con todo respeto a la Pastora Ingrid creo que su comentario esta de mas porque yo tambien fui en un momento de mi vida evangelico aqui en españa nos llaman prostestante y vi igual de pecado que los catolicos o cualquier otra religion, creo que lo importante es creer que cristo vino obrar por nuestros pecados y si algun dia tengan que juzgarno ese sea Nuestro Señor y no nosotros los hombres y creo que usted esta juzgando y como hermano en cristo le digo que esta haciendo mal porque no debemos juzgarno los unos a los otros sin embargo respeto su posicion. gracias y hasta luego

  • Vane dice:

    Hermosa nota, como siempre los Jesuitas un paso adelante, bendito sea el Padre Luís Corrêa Lima; que sus trabajos, estudios, análisis, etc, les lleve la Buena Nueva a todos los hijos de la Iglesia:
    “¡Los homosexuales también somos hijos de Dios y estamos llamados a una vida plena!”
    Ojalá algún día podamos ver un mundo nuevo donde lo que guíe nuestros pasos sea solo el Amor. Así como Jesús lo proclamó. Amén.

  • Matias dice:

    Muy buena e interesante nota!

    ME quedo con dos cosas:

    -El Concilio Vaticano II enseña que la conciencia es el sagrario donde Dios se manifiesta y nadie debe actuar contra su propia conciencia ni ser impedido de actuar de acuerdo con ella.

    -Y lo que dijo Joham: “si algun dia tengan que juzgarnos, ese sea Nuestro Señor y no nosotros los hombres”

  • Javier dice:

    Bueno. Parece que vinieron escribas y fariceos a meter las narices cuando aparece el verdadero rostro de la misericordia divina. ¡Raza de Vívoras! Dios no los conoce, Jesús no se identifica con ellos, él siempre estuvo defendiendo a los marginados y a los excluidos, para ellos tenía reservado el Reino. Los líderes religiosos que no siguen la vocación de Cristo, a quien siguen?

  • Martin dice:

    Gracias Dios porque buscamos.
    Porque aprendemos a poner el amor por encima de nuestra soberbia.

  • Jose Luis dice:

    EXELENTE NOTA! ESTE SECERDOTA MERECE TODO EL APOYO DE LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO Y NO SÓLO DE LOS SECTORES PROGRESISTAS.
    EL PAPA NO QUIERE QUE LA IGLESIA SEA VISTA COMO UN CONJUNTO DE PROHIBICIONES PERO TAMPOCO HACE NADA PARA CAMBIARLO! ÉSA INSTITUCIÓN QUE LLEVA DOS MIL AÑOS DICIÉNDONOS QUÉ ESTÁ BIEN Y QUÉ ESTÁ MAL VA A TENER QUE EVOLUCIONAR! BASTA DE LOS DISCURSOS ESCOLÁSTICOS, MEDIEVALES, BASTA DE CITAR EPÍSTOLAS, CONCILIOS, ETC; LA REALIDAD ES OTRA MUCHACHOS, Y AL QUE LE CABE LA ONDA BIEN POR ÉL Y AL QUE NO LE CABE QUE SE LA AGUANTE, SI SE TRATA DE VIVIR EN DEMOCRACIA TAMBIÉN SE TRATA DE QUE TODOS AFLOJEMOS UN POQUITO Y TOLEREMOS AL OTRO, QUE TIENE TODO EL DERECHO DE SER IGUAL O DIFERENTE A NOSOTROS!
    AHORA, ÉSA MANGA DE GUACHOS QUE VIENEN ACÁ CON SUS DISCURSOS DE LA ÉPOCA DE MARÍA CASTAÑA PODRÍAN IRSE A OPINAR A SUS SITIOS E INSTITUCIONES… AH, ME OLVIDABA, EN SUS INSTITUCIONES NO HAY ESPACIO PARA EL DEBATE, NI LA OPINIÓN…

Deja tu comentario...

No utilices frases o palabras agresivas. No se publicarán comentarios con correos electrónicos ni datos personales (como teléfonos o direcciones). Tampoco se publicarán los que no se ajusten al tema del artículo. Esta web dispone de Gravatar para que le agregues una foto a tu comentario.