Voces que apoyan la igualdad en el debate por el matrimonio

Una batalla cultural hermosa

23 de febrero de 2010 | Por | Compartir con Blogger Facebook Twitter Email
Por ALFREDO GRANDE, Médico psiquiatra, psicoanalista y profesor titular de Teoría Psicoanalítica de la Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados y miembro de honor de la Sociedad de Psiquiatría de Cuba.

Por ALFREDO GRANDE, médico psiquiatra, psicoanalista y profesor titular de Teoría Psicoanalítica de la Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados y miembro de honor de la Sociedad de Psiquiatría de Cuba.

Creo que es imposible evadirse del espíritu de este apasionante debate sobre el matrimonio para personas del mismo sexo. Tengo un par de cosas para decir; por suerte muchas ya se han expresado.

De alguna manera es cierto que mi enfoque tiene que ver con la salud mental, estrictamente con los mecanismos de producción de subjetividad.

¿Qué estamos discutiendo hoy? Parafraseando a Serrat, diría que este es uno de esos pocos momentos en que la democracia nos besa en la boca: estamos debatiendo sobre lo fundante en la cultura. Creo que acá estamos dando una batalla cultural. No será la última ni la primera, pero es una batalla cultural, y en ella nuestras armas son las palabras.

Freud –una de mis pocas fuentes de razón y justicia- decía que cuando uno cede en las palabras termina cediendo en las cosas. Entonces, las palabras no pueden ser propiedad privada de la cultura represora. Las palabras son de todos y tenemos que llenarlas de contenido. En ese sentido, la palabra “matrimonio” no puede ni debería ser resignada.

¿Qué es lo que aparece en esta insistencia de que el matrimonio es solamente aquello que designa al hombre y la mujer? Pienso que “hombre y mujer” es apenas una metáfora de la alteridad y no otra cosa, y la alteridad no implica solamente diferencia de género sino que es sustantiva a la humanidad.

Si no fuéramos acá todos diferentes y diversos esto realmente sería pensamiento único, y ni siquiera sería pensamiento sino dogma. Sabemos que el dogma es peor que el opio, porque no aburre sino que mata.

Entonces, la metáfora de la alteridad es “hombre y mujer”. ¿Pero por qué esa insistencia en la reproducción? ¿Por qué esa obsesión por marcar un orden natural reproductivo?

Además de todo lo que ya se dijo, me pregunto de qué hombre y de qué mujer se está hablando. ¿Es un hombre en general? ¿Es una mujer en general? ¿Es la mujer que al amor no se asoma para seguir llamándose mujer? No. Es un hombre muy específico: es un patriarca, que es el dueño, el que tiene la propiedad privada de los medios de reproducción, es aquel que va a hacer un hijo a su imagen y semejanza para que continúe la magna tarea de acumular capital; o sea, es un heredero.

Lo que la cultura patriarcal capitalista propone no son hijos sino herederos, primogénitos, linajes de apropiadores. Por eso la difusión del matrimonio es fundamental, porque tenemos que mostrar y demostrar que otro matrimonio es posible.

Por supuesto acá se trata de un orden natural, pero de otro, del que se llama la naturaleza cultural. A mi criterio la naturaleza cultural claramente tiene tres registros: el registro de la necesidad básica y siempre satisfecha; el registro del deseo, que es la vivencia placentera de la satisfacción de esa necesidad; y el registro del derecho, que es la garantía histórica, política y jurídica para que necesidades y derechos estén garantizados. De eso se trata. Y esta iniciativa, este intento de modificar el Código Civil, avala ese derecho natural cultural.

No se trata de duración. Ya el artista había dicho que no se trata de durar sino de honrar la vida. Desde el punto de vista profesional, conozco muchas duraciones que son miserables por el solo intento de durar o llegar a aniversarios supuestamente afectivos.

Creo que tenemos que poner en superficie que este tema del matrimonio no solamente pensado para el hombre y la mujer sino fundado en la necesidad, el deseo y el derecho se transforma en un potente analizador.

Creo que esta propuesta de modificación beneficia a todos, incluso a los heterosexuales que estamos muchas veces acartonados en una especie de mandato heterosexual por el cual ciertas cosas tienen que funcionar.

Hace poco tiempo presenté en la Legislatura un trabajo que se denomina Euforia de género. Trastorno heterosexual de las personalidades. Su nombre se debe a que también uno se puede curar de la heterosexualidad. Este proyecto ayuda a los heterosexuales que están absolutamente agotados de su heterosexualidad y no se animan realmente a cambiar la identidad de género, aunque realmente mejoran mucho.

También se trata de enfrentar los determinantes objetivos y subjetivos de la cultura patriarcal. Creo que el gran mérito de estas propuestas, de estos proyectos de ley, es que va al núcleo duro en que se funda la cultura patriarcal. Y tenemos muchos enemigos, pero también la cultura patriarcal es uno de ellos.

La iniciativa en tratamiento no obliga a que un heterosexual no se case, deje de hacerlo o se divorcie. Pasamos por la misma situación con la ley de divorcio. Parecía que ello era obligatorio, y esto ocurre porque el pensamiento reaccionario cree que todo es obligatorio.

Por ese motivo yo decía que había tres espacios: la pareja, el matrimonio y el servicio sexual obligatorio. Soy médico y sé de lo que hablo. Voy a dar un ejemplo. Los médicos a veces preguntaban a las mujeres: “¿Su marido la molesta muchas veces?” Ello demuestra que había toda una idea de la obligatoriedad de la sexualidad.

Sin embargo, esta iniciativa no obliga a nadie sino que apuesta exclusivamente a la subjetividad del deseante. Por eso es una ley hermosa, mientras que otras no lo son tanto.

La ciencia avaló el nazismo. Por eso, a mí me hablan de la ciencia y tiemblo; hasta muchas veces me conforma más el arte que la ciencia.

Por último, a través del derecho esta ley amplifica lo que yo denomino la naturaleza puntual: necesidades básicas satisfechas, deseos cumplidos y derechos que protegen. Por eso creo que estamos en una batalla cultural hermosa y me siento orgulloso de participar en ella.

Siempre me pregunté por qué no había una marcha del orgullo heterosexual. Y no debe haberla porque nadie pelea por ser heterosexual. Como bien se dijo acá, es tan natural que uno ni siquiera se lo pregunta.

Yo creo que es valioso que aquellos que luchan por lo que desean tengan su orgullo. Es el único orgullo que yo considero legítimo.

Por lo tanto, creo que estamos asomándonos a un momento muy importante, donde el cambio pueda abrir un nuevo horizonte y éste pueda ser patrimonio cultural de la humanidad.

El presente texto es la exposición del autor en las sesiones plenarias del debate sobre proyectos de ley de matrimonio para personas del mismo sexo llevado adelante en el las comisiones de Familia y Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación Argentina durante octubre y noviembre de 2009.
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6 comentarios »

  • Graciela Cristina dice:

    …¡Brillante!…

  • Mau dice:

    ¡Qué interesante análisis de la cultura patriarcal capitalista! ¡Qué suerte contar con personas cuyos conocimientos no provienen sólo de libros (de religión o de ciencia) sino también de la experiencia, la autocrítica y la meditación, personas sabias!

  • Rodrigo dice:

    este pasaje de la nota es genial….”Creo que el gran mérito de estas propuestas, de estos proyectos de ley, es que va al núcleo duro en que se funda la cultura patriarcal. Y tenemos muchos enemigos, pero también la cultura patriarcal es uno de ellos”… ese es el concepto primordial de nuestar lucha.
    saludos y a estar atentos. Y a los gobernadores que no nos recibne debemos ahcer uan movida nacional. el otro dia lei que el gob. de Entre Rios no nos quiere recibir, le comento el gob. de Salta Juan Manuel Urtubey nos ha rechazado la audiencia, hacemos alguna denuncia nacional??

  • dany dice:

    -lei esta nota algunas veces x parecerme ,exelente-tan real como el sol y aire d cada dia,felicito a este medico x tanta calidez humana-genioooo-

  • José Luis dice:

    EXELENTE LA NOTA, LA LEÍ VARIAS VECES PARA CAPTAR BIEN LOS CONCEPTOS. UN GENIO EL DOC AL RESCATAR A FREUD, ES MOMENTO DE QUE NOS PREGUNTEMOS QUÉ QUEREMOS DECIR CON CADA PALABRA, ESTA FUNCIÓN Y RESPONSABILIDAD SOCIAL NO PUEDE SER PRIVATIVA DE LOS DUEÑOS DE LA CULTURA HEGEMÓNICA, EN PALABRAS DE PIER BOURDIEU. DEBEREMOS INDAGARNOS RESPECTO DEL USO NO SÓLO DE LA PALABRA MATRIMONIO SINO DE LAS DEMÁS PALABRAS ASOCIADAS: HOMBRE, MUJER, COMPROMISO, FAMILIA, LA MAS IMPORTANTE, AMOR.
    ES VERDAD QUE ESTA, LLAMADA POR EL DOC, “CULTURA PATRIARAL CAPITALISTA” VIENE RIGIENDO LA VIDA EN SOCIEDAD DESDE TIEMPOS BÍBLICOS, PERO MUCHAS COSAS HAN CAMBIADO EN SUS CENO TODOS ESTOS MILENIOS, QUIZÁS SEA MOMENTO DE QUE CAMBIE ALGO REALMENTE IMPORTANTE. FINALMENTE, EL CAMBIO DE LA LEGISLACIÓN ES PRIMORDIAL, PERO TAMBIÉN ES IMPORTANTE LA NOTORIEDAD PÚBLICA DE CADA UNO DE NOSOTROS, LOS ESFUERZOS POR ALUMBRAR LAS OSCURAS MENTES DE QUIENES NOS RODEAN, LA INTELIGENCIA EN DEMOSTRARA QUE NO SOMOS UN GREMIO DE PROMISCUOS, Y TANTAS OTRAS COSAS MÁS QUE PODEMOS HACER DESDE NUESTRO LUGAR DE CIUDADANOS RESPONSABLES.
    SALUDOS!

  • ALFREDO GRANDE dice:

    GRACIAS POR TODOS LOS COMENTARIOS.
    ME NUTREN Y ME AYUDAN A SEGUIR PENSANDO.

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