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La edición del domingo 9 de mayo del diario El Zonda tuvo un claro objetivo: vilipendiar el derecho al matrimonio para personas del mismo sexo.

La edición del domingo 9 de mayo del diario El Zonda tuvo un claro objetivo: vilipendiar el derecho al matrimonio para personas del mismo sexo.

Ayer informábamos y denunciábamos que el Diario de Cuyo informaba de modo inexacto que “10.000 fieles dijeron no al matrimonio gay en una fiesta religiosa” cuando lo cierto fue que esa cantidad de gente (seguramente inflada, había concurrido a una procesión donde maliciosamente se aprovechó para lanzar mensajes en contra del matrimonio para parejas del mismo sexo.

A partir de esa nota, un lector de San Juan alertó a este medio de la tremenda y homofóbica divulgación sobre el mismo tema que había hecho otro matutino que, aunque con menor tirada, es vendido en la capital provincial.

Se trata del diario El Zonda, que se atrevió a armar un montaje para ilustrar la tapa de la edición del último domingo de un modo intencionalmente pernicioso sobre el matrimonio para parejas homosexuales. En ella se observa una pareja de varones gays, en la cama, hojeando una revista donde en la portada hay un torso desnudo y junto a ellos un bebé que llora, aparentemente por desatención. Como corolario el título: “Matrimonio gay. Identidad en conflicto”.

Tras la media sanción que le dio la Cámara de Diputados al proyecto de ley, este medio decidió hacer una cobertura claramente contraria y maliciosa respecto al tema, en donde no sólo le concedió la tapa con una imagen negativa, sino que además le dedicó cinco páginas elaboradas con un claro mandato:  mostrar que es algo malo que las parejas de personas de un mismo sexo puedan casarse civilmente.

Las crónicas y entrevistas de los periodistas Gastón Sugo, Javier Tello y Francisco Lahti no hacen más que denostar la lucha por este derecho tomando como bandera un tema al que se considera urticante: la adopción.

En las notas abundan destacados como “El niño tiene derecho a desarrollar su identidad personal, que incluye la identidad sexual, de la mano del padre y de la madre que serán referentes necesarios en la construcción de aquella”, de la columna firmada por Miryan Andújar de Zamora, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Cuyo.

También se le dedica una entrevista a Daniel Tomas, diputado del Frente para la Victoria, quien sostuvo que el tema debió haberse tratado con más profundidad y que votó en contra porque —según él— “la doctrina justicialista es nacional, humanista, popular y cristiana”.

También le pidieron opinión a una psicóloga de la Universidad Católica de Cuyo, la profesora Liliana Estela Gattoni de Ferrari, quien afirmó desconocer si en nuestro país ya se hay resultados sobre estudios en torno a la crianza de niños y niñas en grupos familiares formados por parejas homoparentales y evitó, con una aparente y conveniente ecuanimidad, hacer declaraciones polémicas. Aunque el diario se apresuró en titular su entrevista de la siguiente forma: “El chico se puede sentir bien pero podría tener dificultades en su proceso de identidad”, la frase textual de la profesional que se recoge en el cuerpo de la nota dice “El chico se puede sentir bien, pero desconozco que dificultades en su proceso de identidad a lo largo de su desarrollo podría presentar“. La intención de la línea editorial es clara.

Como broche final, El Zonda retoma la noticia de la procesión de la Iglesia local por el Bicentenario argentino mostrándolo, al igual que Diario de Cuyo, como una manifestación convocada para repudiar al matrimonio entre personas de un mismo sexo.

En esta última página dedicada al tema reflejan por completo el parecer de la jerarquía católica, que en la voz del obispo Alfonso Delgado anunció a los cuatro vientos, en medio de la celebración, que el matrimonio gay es una ofensa grave a la mayoría del pueblo argentino” y que “así como nadie puede cambiar la ley de la gravedad, nadie puede cambiar el orden natural del matrimonio del que brota la vida fruto del amor”.

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