“Tengo 19 años y exijo que se respeten mis derechos”
En el marco de la campaña para hacerle llegar a las y los senadores opiniones a favor del matrimonio entre personas de un mismo sexo, Marcelo, un joven de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, tomó la decisión de contar su historia y sumarse al reclamo por la aprobación de la Ley de la Igualdad mediante la carta que reproducimos a continuación.
No se como empezar a redactar este mensaje… Me llamo Marcelo, soy de la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe, tengo apenas 19 años y mi condición sexual es distinta a la de la mayoría de ustedes.
También soy adoptado por padres heterosexuales, tema que se debate en el recinto, darle o no darle en adopción un chico a parejas del mismo sexo.
Lo único que yo puedo decir es que antes yo no tenía nada hasta que aparecieron dos personas y me dieron un hogar, amor, comida, estudios, todo y me trataron como un chico más de su familia, sin discriminación de ningun tipo.
Ese mismo amor y esas mismas condiciones de vida excelentes las podría haber recibido también de padres o madres homosexuales. La condición sexual no nos identifica como personas. Porque por ejemplo hay personas muy religiosas principalmente curas que tendrían que ser básicamente santos en todo lo que hacen y sin embargo violan chicos y la mayor autoridad de la iglesia los cubre para que no se armen escandalos televisivos ni nada por el estilo.
Todos tenemos maneras diferentes de pensar, de actuar, de sentir, pero todos somos personas. Todos tenemos valores, sentimientos, deseos, nadie quiere ser discriminado en una sociedad, más sí es en la sociedad donde cada uno eligio vivir.
Por eso creo que es necesaria la aprobación de la Ley del Matrimonio Homosexual para terminar con la desigualdad social que todavía existe en Argentina.
La mayoría de las personas sin importar su condición sexual están a favor de la aprobación de ésta Ley porque nos ven como personas. En cambio las demás personas nos ven como objetos porque hasta nos llegaron a comparar con animales. Y no somos animales, somos personas como todos.
La religión en este debate tiene que ser dejada de lado, porque no todos compartimos las mismas creencias.
Nosotros a la iglesia no le pedimos ni le decimos nada. Cada uno es libre de creer o de tener fe en dios o no. Ellos no pueden obligar a que todos crean en alguien que para algunas personas no existe. Entonces me parece que ésta Ley se basa en derechos que son derechos para todos, no solo para algunas personas por tener distintos sentimientos sexuales, y no se basa en religión.
Para terminar con el mensaje solamente quiero decir gracias a las personas que están sentadas en el recinto y que votan a favor de la igualdad siendo o no siendo de su agrado la Ley. Tengo 19 años y como ciudadano que soy como el resto de todas las personas exijo que se me respeten los derechos.
Muchas gracias.
Marcelo
Esta carta fue publicada con autorización de su autor. Vos también podés enviarle un mensaje a las y los senadores haciendo click aquí.
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Creo que lo que dice Marcelo en su carta es muy acertado, y la verdad es que no le veo mayores inconvenientes al asunto. Cuando el chico que una pareja de homosexuales adopte tenga edad como para comprender lo que se le dice, se le aclara la situación, y cosas por el estilo. No tendría que armarse tanto debate por algo que es justo. Espero que se sancione esta ley, y gracias por el espacio para dejar mi opinión.
lastimosamente he llegado a la conclusion que no somos dueños ni de nuestras vidas y de nuestros cuerpos estos señores se sientan en el senado para debatir sobre nuestros destinos, si podemos casarnos con la persona que amamos sin importar su genero o si somos dueñas de nuestro cuerpo para decidir cuando ser madres…Somos mas…Queremos nuestros derechos
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