Se llama Daniel Ali. Es gay y, tras haber trabajado siete años bajo acoso homofóbico, le inició un juicio a un reconocido supermercado mayorista de Rosario por el daño psicológico ocasionado debido al maltrato al que su jefe lo sometÃa diariamente.

Daniel Ali. (Foto: Karina León Cavallo).
Daniel es un tipo sencillo, tranquilo, caritativo. Es hincha acérrimo de Newells Old Boys, tiene actualmente 40 años y vive en pareja con Arturo con quien tiene planes de casamiento. Hoy trabaja en una concesionaria de autos japoneses, pero hace casi diez empezó a trabajar en el supermercado mayorista Micropack de avenida Circunvalación al 1800, en la ciudad de Rosario. Y fue entonces cuando comenzó una triste página en su vida debido al maltrato que por los 7 años siguientes recibió de su superior directo en la empresa.
Su orientación sexual nunca fue un problema ni para él, ni para su entorno de amigos, familiares y compañeros de trabajo. Incluso el titular de la firma para la que trabajaba estaba al tanto y nunca lo discriminó debido a ello. Sin embargo, a pesar de estar “fuera del closet” —algo que era quizás lo que más le molestaba a su acosador— fue objeto de repetidas acciones de mobbing por parte del jefe de personal de esa sucursal quien diariamente lo insultaba con expresiones como “mientras yo trabaje acá, putos no van a trabajar”.
Según cuenta Carlos GarcÃa, abogado de Daniel, “lo cambiaba permanentemente de tarea, para que no tenga arraigo en su función, para no tener compañeros de trabajo y para que no se familiarice con ninguna función, le reprochaba contantemente supuesto mal desempeño en las funciones que le asignaba, lo maltrataba tanto delante de los clientes como de sus otros compañeros de trabajo…”. Toda esta presión diaria comenzó a corroer su bienestar emocional al punto de tener ataques de pánico, echarse al abandono, menospreciarse a sà mismo y caer en un malestar psÃquico que lo llevó a tratarse en un instituto privado local de psiquiatrÃa.
Este estado le impedÃa concurrir al trabajo por lo cual, y bajo aval médico, solicitó una licencia. ”La ART le negó la licencia por enfermedad y le otorgaron sólo 6 meses por licencia de enfermedad inculpable. Allà se generó una controversia, nunca admitieron el caracter laboral de la dolencia y mi cliente terminó siendo despedido”, indicó.
“Llegué a hablar con (Lucio) Di Santo, el dueño de la empresa, para que me traslade a otra sucursal” cuenta Daniel, pero su reclamo no fue atendido a tiempo. Quizás por conveniencia (ya que el acosador trabaja desde hace treinta años allÃ), quizás por desinterés o incluso, tal vez, porque tanto maltrato podrÃa haber resultado increÃble. Lo cierto es que los estudios que le realizaron le diagnosticaron una incapacidad psÃquica emocional permanente del diez por ciento. Por eso, los abogados de Daniel llevan adelante una demanda de 600 mil pesos contra la firma de la cadena mayorista y contra la ART que lo tenÃa a cargo.
“Yo la plata no la quiero, si sale este juicio el dinero lo dono a las protectoras de animales y a algún hogar de menores” dice Daniel. “Yo lo que quiero es que esto se conozca para que no le pase a otros, para que no le pase a nadie” afirmó en la entrevista mientras los ojos se le humedecÃan fruto de recordar el hostigamiento cotidiano al que lo sometió su jefe.





hola daniel segui adelante, estas personas q dicen llamarse personas, no tienen escrupulos, y no son dignas de q llores, la soberbia no conduce a NADA, SEAMOS MAS HUMILDES, ESA FRAZE LA UTILIZO SIEMPRE CUANDO ESCUCHO ATROCIDADES DE ESE TIPO, LA DISCRIMINACION ESTA LATENTE EN TODOS LOS AMBITOS DE ESTA VIDA, FUERZA, FUERZA, SIEMPRE…….
Donar la plata a una protectora de animales no va a ayudar a prevenir estas cosas ¿por qué no la donás a una organizacion lgbt?
es increible que este tipo de cosas sucedan hoy en dia.
espero que las cosas para daniel mejoren pronto.suerte y espero se haga justicia con este caso.
bien ahi me alegra mucho que por fin se hag justicia hasta cuando se va seguir con esta forma de tratar alos trabajadores estamos en el siglo 21 evolucionemos por dios.
Te felicito. Espero que y estoy seguro que tu juicio saldrá adelante. Suerte.